Al final he pasado la mejor noche desde que estoy aquí, tan fresquita y sin gente chillando justo debajo de mi habitación. Y justo antes de quedarme dormida, vi una estrella fugaz.
Ya sé dónde voy a dormir a partir de ahora: en la azotea. Cada vez se vuelve más interesante este viaje; sólo me falta comprarme un pañuelo y ver qué se siente con él puesto (podría pedirle a Omnia que me prestase uno, pero aún tengo pereza por el enorme calor que debe dar).
Un beso a todos desde Túnez y sus calores insoportables:)
Adriana
No hay comentarios:
Publicar un comentario