Ayer, mi ropa sucia me dijo de repente: “Bienvenida a Túnez”. Con tanto ajetreo, me quedé ayer sin ropa limpia literalmente, y pregunté a mis compis por la lavandería. Resulta que además de ser cara, tardan dos días en tenerlo listo (porque lavan a mano, creo…), corres peligro de destinte, e incluso de pérdida (“No lleves nada que te guste especialmente” fue la frase de Ferdinand). Así que fui a una tiendecita diminuta en la medina, y compré detergente para lavar a mano. Esto es como un campamento, pero de mes y medio.
Ayer, paseando por la medina, preguntamos dónde podíamos comprar cuscús. Un chico la mar de amable que hablaba español nos acercó a una tienda pequeña y nos pidió 25 TDN por una bolsita de cuscús y otra más pequeña de té. Eso es como pedirte 15€ por un paquetito de arroz. Fue increíble. Evidentemente te lo puedes esperar, porque se aprovechan de los turistas como quieren, pero es chocante que te digan eso, se queden tan tranquilos, y tengan la cara de protestarte. Después descubrimos que, en total, aquellas dos cosas costaban poco más de medio euro. Impresionante, impresionante. Más tarde, con un tarrito de la especia necesaria para el cuscús nos pidieron otros 15€. Y lo compramos, en ese mismo sitio, a 1,5€. Es todo igual, multiplican los precios porque hay gente a la que le da vergüenza regatear, o no saben… Siempre hay que ofrecer un precio, por ridículo que nos parezca a nosotros, 20 veces más bajo más o menos. Luego, se llega al precio real.
Incluso utilizan frases cómicas, como “Más barato que Carrefour” o “Más barato que Andorra”, como en Egipto, para llamar la atención. Para timarte mejor, te dicen “España gran crisis, yo no engaño”. Además, algunos españoles graciosillos les han enseñado palabras como “Churri” y te llaman así para que vayas a su bazar. Si no vas, sueltan “Cabrona”. Es buenísimo.
Utilizan estrategias de todo tipo para vender, porque aparte de saber todos los idiomas, tienen la increíble habilidad de adivinar de dónde eres exactamente aunque no abras la boca. Es muy divertido. A veces nos hacemos las sordas, y otras veces decimos que somos de China, y las gafas de sol son nuestro gran aliado para pasar de todo el mundo cuando te quieres hacer la sorda.
Siguiendo con este tema (ahora sabréis por qué), Túnez tiene desde hace 20 años el mismo presidente. A principios del s.XX Túnez se independizó de Francia tras poco más de un siglo de colonización, y Habib Bourguiba fue presidente hasta que murió, hace 20 años. Todas las ciudades tienen una avenida con su nombre. Cuando murió, entró a gobierno Ben Ali, el actual. Todas las ciudades tienen una avenida “7 de Noviembre”, el día que entró a Gobernar. Su foto está absolutamente por todas partes, con distintas posturas; dándole la mano al populacho, con la mano en el corazón, con la mirada perdida en el horizonte… Como un book como un país de grande. En nuestra casa hay una foto... En cada bar hay una foto... Cada 500m por la calle hay una foto. Pues bien, resulta que este hombre ha dado mucha protección a las mujeres, comparado con los demás países musulmanes en general. Túnez es uno de los países árabes más avanzado (teniendo una definición peculiar de avanzado), y la pérdida de los valores musulmanes hace que la mujer sea más vulnerable (con respecto a la seguridad por la calle, etc). Por eso, ejercen una gran presión policial para mantener la seguridad, podríamos decir (en cada esquina del centro y las calles importantes, hay policías con metralletas gigantes). Resulta que, por ejemplo, si te molestan (cosa bastante fácil desde la escala de molestia española y europea) y dices que vas a llamar a la policía, salen pitando literalmente, porque les meten un puro. Y si un hombre te manda un sms al móvil insultándote y llamas a la policía, pueden llegar a meterle seis meses en la cárcel. Te podrían decir simplemente “¿Para qué le das tú móvil? Pareces tonta”, pero aquí es muy habitual que pidan el móvil, tanto a hombres como a mujeres, no sé por qué, y la gente resulta que encima lo da. A mí no me ha pasado, pero sí a Omnia, la chica egipcia; a Kamran, el pakistaní; a Ferdinand, el alemán... En todas las ocasiones habían cruzado simplemente un saludo cordial en el taxi o en el metro, y les piden el móvil para llamarles y preguntarles cómo están. Es lo más raro que he visto, porque supongo que el saldo no sobra aquí. Bueno, y a Omnia el taxista le mandó un poema absurdo. Al pedirle su móvil verdadero egipcio y no el tunecino, le dio el número de su padre. Muy bien pensado, jajajaja.
Por esto, en el zoco, son pesadísimos, pero en ningún momento hay que tener miedo porque dices “Policía” y se acabó (nunca he probado, de todas maneras). Puede agobiar (y agobia, y mucho) pero te hacen nada. Estaría bueno.
Hablando de otras cosas… lo que hace mucha falta en esta ciudad son espacios libres. No hay ni una sola plaza, ni plazoleta, ni parque, ni nada de nada; solo el cementerio, una colina verde en medio de la ciudad. Los espacios abiertos no tienen bancos, ni sombra; son lugares de paso. La avenida principal, anchísima y arbolada, no tiene ni un banco. Podría ser un lugar perfecto para poner puestecitos de comida y que la vida nocturna se diera allí, pero creo que tiene que ser la imagen del país y del presidente, y supongo que no conviene que esté petado de gente. El caso es que después del atardecer, todas las rotondas están llenas de gente. Es impresionante, ¡en las rotondas! Como hay césped, y a veces una fuente en el centro, la gente se sienta en las rotondas para pasar el ratito por la noche. Y no como hecho aislado; todas las rotondas se petan de familias y chavales. Es impactante. También ocurre en el césped perimetral de los espacios frontales de los edificios importantes del gobierno. En las típicas franjas ornamentales… Ahí se siente la gente a pasar el rato, como el que está en Central Park.
Un beso a todos!!!
Adriana :)
No hace falta que te vayas a central park. En cualquier pueblecito de cadiz a estas horas y en estos dias estapetado de gente en las plazas y las puertas de las casas.
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